¿Eres mayor de 18 años?

/Maridaje

Maridaje, de lo más ligero a lo más estructurado

Y seguimos con los jueves destinados a autoregalonearnos y hacernos un espacio sibarita, “porque yo lo merezco, ¡y que!”. Hoy vamos a continuar en el camino del maridaje. Pero antes de creemos que es importante facilitarles con un ayuda-memoria respecto a las características de potencia de las variedades de vinos, porque esto es fundamental al momento de maridar; como les dijimos la semana pasada, la clave del maridaje es lograr un equilibrio en la boca y, por sobre todo, que el vino opaque a la comida, ni viceversa.

Entonces, hay que tener súper claro cuál es la escala de potencia de los vinos, tanto de los blancos como de los tintos.

Entonces, si tenemos que ordenar los blancos en una escala desde lo más ligero a lo más intenso en boca (y considerando solamente las variedades más consumidas en Chile) quedaría más o menos así:

Sparkling Wine →Sauvignon Blanc → Gewurztraminer →Chardonnay sin barrica → Viognier →  Chardonnay con barrica

Y si hacemos lo mismo con los tintos, la escala desde lo más ligero a lo más estructurado sería:

Pinot Noir → País →Garnacha →Carmenere →Carignan →Cabernet Franc →Merlot →Malbec →Cabernet Sauvignon →Syrah

En base a este orden de “potencia” del vino, tendremos una idea más clara de cómo combinarlos con sabores más o menos potentes… Bajo esta lógica, por ejemplo, una carne blanca con una salsa de sabores sutiles tendría que ir con un vino que tenga una potencia similar, es decir, más inclinado a los vinos más ligeros como el Pinot Noir, o bien un vino blanco en función de las características de la salsa (si es cremosa, dulzona o más bien ácida, hay un sinfín de posibilidades).

La sugerencia de maridaje SIMPLE que les vamos a dejar esta semana son las tradicionales pastas. ¿Cómo darle un toque especial a este plato? Fácil, tienes que pensar en hacer una salsa rica, original y nueva. Quizás tengas en el “refri” los ingredientes para hacer una salsa Carbonara, Mediterránea o bien ingredientes más simples, ¿Capresse?

¡No todas las pastas maridan igual el mismo vino!

PASTAS SECAS

  • Para salsas livianas con alguna nota de acidez (tomate) o pescado, puedes acompañarla con algún Chardonnay o un vino rosado.
  • Las salsas con más cuerpo, estilo Bolognesa, la recomendación será un Carmenere o Merlot de cuerpo medio.

PASTAS RELLENAS

Además de las salsas, hay que tener en cuenta el relleno:

  • Rellenos suaves como Ricotta o Mozzarella van a combinar mejor con vinos blancos ligeros.
  • A medida que aumenta la intensidad del plato aumenta la intensidad del vino. Por ejemplo, si nos vamos a unos ravioles con relleno de cordero, ya podemos pensar en un Syrah.

¿Qué ingredientes necesitas para las salsas?¿Los tienes?

  • Carbonara: ¡Queso, cebolla, tocino, huevo y aceite, si es de oliva mejor!
  • Mediterránea: Aceitunas negras, salsa de tomate, ajo, azúcar y aceite de oliva.
  • Capresse: Crema, tomate y albahaca.

Hay que ponerle amor al emplatado, sentirse un poco Masterchef, descorchar el vino y montar la mesa digna de un restaurante o, simplemente, disfrutar de una rica comida combinada con vino en el sillón. Lo importante es darse un tiempito una vez a la semana y probar cosas nuevas.