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¡Mañana es el Día del Enólogo!

El enólogo es el personaje detrás del vino, aquel que queda identificado en el color, el bouquet, los sabores y el retrogusto que hay en cada botella. Ellos han llenado de placeres la vida del hombre desde tiempos inmemorables, ¡y por eso tenemos mucho que agradecer!

Hablando más “en serio”, el rol del enólogo es fundamental en la elaboración del vino, ya que participa en todo su proceso, desde la elección del terruño y la variedad de uvas, hasta su almacenamiento, conservación, embotellado e incluso comercialización, entre otras cosas. Para países como el nuestro, donde se exporta el 76% del vino producido, estos profesionales son clave.

En un minuto en que el prestigio de nuestros vinos ha seguido en aumento pese a los vaivenes económicos del mundo, quisimos saber la opinión de 8 destacados enólogos de nuestro país sobre un tema clave para Chile como país exportador, y para nosotros como fervientes consumidores:  ¿Para dónde va el futuro de nuestros vinos? Alejandra Vallejo, de Valle Secreto, defiende la necesidad de “llevar un orden lógico de lo que queremos mostrar como país al mundo”.

Tanto para Felipe Gutiérrez, de Viña Bisquertt, como Maximiliano Correa, de Los Vascos, el futuro está “en la diversidad de terroirs”. Correa también apuesta por la sustentabilidad, lo mismo que Eugenio Lira, de Viña Las Niñas, quien agrega “la diversidad y el desarrollo de vinos con sentido de origen que puedan ser masivos a la vez que representativos del lugar, la variedad y la añada. Conceptos locales más que paradigmas importados”

Para Ricardo Baettig, de Morandé, la mano va por la microvinificación, “más proyectos pequeños, con identidad; regiones vitivinícolas con áreas más específicas y con variedades más atadas a esas áreas. Es decir, menos grandes áreas donde se hace de todo; al menos en vinos que merezcan un poco la pena”.

“¡No leo el Tarot, pero seguro que estamos bien encaminados!”, dice Benoit Fitte, de Viña Survalle. “El futuro empezó hace ya una buena década en Chile con la diversificación del rubro, la aparición de más empresas, el ingreso de nuevas variedades, y por fin con un trabajo de plantaciones mejor pensando”.

Para Camilo Viani, de Viña Sutil, el futuro “va hacia la zonificación y la especificación de variedad y lugar, con mayores restricciones en cuanto a producciones y variedades a plantar. A mediano plazo creo que el futuro está en variedades que soporten el calor, tipo mediterráneas, como Garnacha, Cariñana, Syrah, Mourvedre, etcétera, que son las que se adaptarán mejor al cambio climático”.

“El vino chileno tiene tres poderosas locomotoras: la enológica, por su riqueza y altísima relación precio-calidad en todos los segmentos; la de la imagen país, para facilitar relaciones políticas, económicas y culturales a nivel internacional, y la del turismo, en mi opinión la mina de oro para el futuro a corto plazo”, Mauricio Von Siebenthal, Viña Von Siebenthal.

Si te atrae el arte de crear vino, en Chile se debe tener primero el título universitario de Ingeniero Agrónomo, y después realizar un examen de validación que realiza la Asociación de Ingenieros Agrónomos Enólogos.