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Las cepas perfectas para pescados y mariscos

Por Nos Gusta El Vino

Tradicionalmente mayo es el Mes del Mar, y por eso en Nos Gusta El Vino repasamos las cepas que mejor maridan con diferentes preparaciones de pescados y mariscos, más allá de típico blanco.

Digamos las cosas como son. El Mes del Mar es súper relevante para Chile, ya que nos recuerda que somos un país cuya condición geográfica esencial nos ha impuesto, desde su nacimiento, una vinculación estrecha con el mar. Por algo contamos con una Zona Económica Exclusiva que se aproxima a los 3,4 millones de kilómetros cuadrados, que es 4,5 veces mayor a la superficie continental de nuestro territorio.

Mito o no, durante años se ha asegurado que, en la mesa, los pescados y mariscos deben acompañarse de vino blanco. Una cuestión más de gustos que de reglas, lo cierto es que también hay tintos que maridan muy bien con platos protagonizados por productos del mar. ¿No nos crees? Sigue leyendo.

En el caso de los tintos, hay que entender que hay tintos y tintos. Y para su maridaje con platos marinos hay que poner ojo en los taninos y seleccionar aquellos que tengan baja carga tánica, especialmente con los platos que tienen limón, ya que la acidez y los taninos chocan y suelen dejar un gusto metálico y amargo no muy agradable.
Teniendo esto en cuenta, cepas tintas que van perfecto con preparaciones marinas son:
Pinot Noir. Un vino ligero, afrutado y con buena acidez, además suelen tener un paso en barrica que le otorgan notas ahumadas.
Garnacha. Suelen ser vinos de taninos suaves, afrutados y persistentes, un buen hit con platos con pescados.
País. La variedad que se ha arraigado al campo chileno y que tiene taninos suaves y amables, ideales para pescados y preparaciones un poquito más rústicas.

¿Y los blancos? Bueno, los preferidos son Sauvignon Blanc y Chardonnay.

– Sauvignon Blanc. Íntimamente ligado a climas fríos, y en Chile históricamente al Valle de Casablanca, esta variedad está definida por la palabra frescor. Son vinos altamente aromáticos, caracterizados por frutos cítricos, manzana verde, pera crujiente, y/o piña vibrante, y quizás con un pedregoso borde mineral. Notas que maridan con mar y recetas costeras que exigen un vino que balancee la potencia de sus platos.

 

Chardonnay. Un favorito a nivel mundial entre los vinos blancos, esta uva ha mostrado saber adaptarse en áreas de climas fríos tales como Casablanca, San Antonio, Aconcagua y de modo más reciente y con mucho éxito en Limarí. Intenso en boca, es una cepa que se muestra vibrante en los terruños correctos, produciendo uvas que agradecen el paso por madera otorgándole complejidad y tonos a avellanas tostadas en su justa medida. Perfecto para pescados de cuerpo completo, con alto contenido graso, como el salmón, y otras carnes blancas.